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¿Autos antiguos o chatarras?

La diferencia entre uno y otro término depende del estado del vehículo. Para devolver una chatarra al estado de auto antiguo, es menester dedicarle mucho tiempo, ya que la diferencia entre uno y otro se llama restauración.
Para restaurar una chatarra se requieren varias virtudes: paciencia, cariño, conocimientos… y algo de dinero, ya que para que la restauración tenga algún mérito, debe hacerse con piezas y refacciones originales del modelo de que se trate. Es decir, se trata de devolver al automóvil sus características originales. ¿Quién lo iba a creer? Hasta hace sólo unos pocos años estos automóviles eran considerados como "autos viejos". Sólo bastó que algunos hombres aficionados quisieran realizar sus sueños de juventud, recordando el auto del abuelo, de su papá o el del vecino que tantos sueños impulsó en la niñez.
Algunos de estos hombres adquirieron por sus propios medios automóviles viejos con el fin de recuperar un pedazo de la historia, y se dieron a la tarea de irlos restaurando paulatinamente hasta dejarlos flamantes, pensando en dejar un legado digno a sus sucesores.
Incluso hay quienes le resulta una buena terapia, ahorrándose mucho dinero en terapeutas, invirtiendo horas en conseguir esa pieza faltante que su chatarra necesita para convertirse en un auto de colección.
Pero, ¿cómo empezó esta fiebre por restaurar automóviles antiguos? Algunos fueron descubiertos en las cocheras de vetustas casonas y, muchos de ellos, en excelentes condiciones; algunos los divisamos como autos abandonados en las calles de la ciudad; otros aparecen en los graneros de las granjas del interior de la República, y en condiciones verdaderamente deplorables; en otros casos algunas personas los heredaron de sus padres o de sus abuelos, y entre éstos encontramos automóviles con escaso kilometraje, vestiduras originales que parecen nuevas y cuidados como si acabaran de salir de la agencia.
Hoy día, si tenemos suerte, podemos ver circulando por nuestras congestionadas avenidas autos de los años 20 y 30. En la mayoría de las ocasiones nos detenemos a apreciar estas piezas, ya que son un deleite para nuestra pupila. Y si además de esto remontamos nuestro pensamiento a una época menos conglomerada, con sus viejas calles empedradas y decoradas por estos vehículos que hoy día aparecen majestuosos... sólo basta dejar volar la imaginación y volver con la mente a otros tiempos.
¿Quién no ha sentido el deseo de tener un automóvil antiguo, sobre todo cuando los vemos circulando por las calles de nuestra ciudad? ¿Cuántas veces no se ha despertado en nosotros la inquietud por comprar aquel vehículo maltratado o abandonado y dedicarse en los tiempos libres a dejarlo como nuevo?

Pero el dedicarse a la tarea de restaurar y coleccionar automóviles antiguos no es fácil, ni barato. Requiere hacer una verdadera inversión, pero el convertirse en un coleccionista de este ramo puede dejar, además de una gran satisfacción, ganancias elevadas. Antes de lanzarse de lleno a esta maravillosa aventura, sin embargo, debemos contar con conocimientos básicos de la restauración. Toda restauración requiere de asesoría profesional, ya que sería una pena invertir en componentes y refacciones de manera errónea, para que el auto no quede en su forma original. Por eso hace falta paciencia, ya que en muchas ocasiones será necesario importar una o varias piezas que nos hacen falta, y en muchos de los casos esto puede resultar tardado y oneroso.
Una reconstrucción puede ser muy rápida y poco costosa, pero también una restauración puede ser lenta y cara, aún sin calidad. Antes que nada, debemos conocer las clasificaciones de los automóviles, y de ahí partir para determinar qué tipo de autos queremos coleccionar, reconstruir o mejorar y modernizar. Hoy día son tantos los automóviles restaurados, que hay diversas clasificaciones.
· Autos veteranos. Son todos aquellos pioneros de la industria automotriz, o bien los que fueron fabricados entre los años 1886 y 1915. En general, sus molduras eran de latón, ya que no se conocía el cromo.
· Autos antiguos. Podemos decir que este grupo se compone de todos aquellos automóviles que fueron fabricados entre los años 1916 y 1950, no importando el año ni el tipo.
· Autos viejos. Son todos aquellos autos que vemos en las calles, llenos de abolladuras, sin tapones, oxidados y que parecen verdaderas carcachas.
· Autos clásicos. Para pertenecer a este grupo, los autos deben cumplir ciertas características muy definidas. Importa el año, la marca y el tipo. También es muy importante si su producción fue limitada. Hay listas específicas de las marcas y modelos que corresponden a esta clasificación, y son en su mayoría vehículos muy especiales, fabricados a fines de los años 20 y hasta nuestros días.
· Autos deportivos. En general son vehículos de sólo dos plazas, en su mayoría convertibles, con un motor más potente que los autos turismo.
· Autos hot rod. Son vehículos que usan las carrocerías antiguas y mecánicas modernas, dejando libre la imaginación del dueño y del constructor para todo tipo de mejoras.

Invertir en autos antiguos es como hacerlo en otro tipo de antigüedades o en obras de arte. Sólo que un auto también lo puedes manejar.

‘la de carrera con medio vaso de gasolina?

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