LOS
COCHES SON OBRAS DE ARTE |

Como
muestra el del equipo sevillano.
Casi
todas las piezas son de fabricación casera, de
desgüaces y del supermercado. El escape lo hiceron
con un palo hueco de una fregona y todo va perfectamente
unido con cinta aislante.

También
han utilizado una botella de refresco para el
motor, cortaron trozos de metacrilato para hacer
las ventanillas y usaron los frenos de una bicicleta.
Menos costes es imposible.
|

|
La
decimoctava edición de Shell Eco Marathon ha demostrado,
una vez más, que si gastamos mucho en combustible es
porque queremos. Es posible recorrer casi 3.500 kilómetros
con un litro de gasolina y nosotros lo hemos visto con
nuestros propios ojos.
La prueba consiste en dar seis vueltas al Circuito Paul
Armagnac de Nogaro, situado al sur de Francia, y ahorrar
al máximo el escaso combustible que llevan. Algunos
participantes tienen depósitos que contienen 100 mililitros,
es decir, menos de medio vaso. Las velocidades punta
son espectaculares, pero a la baja. Van a una media
de unos 20 o 25 kilómetros por hora y tardan aproximadamente
una hora en completar las seis vueltas, pero el objetivo,
que es gastar menos que un mechero, lo logran.
Existen muchas técnicas para ahorrar combustible. La
más extendida es elegir un piloto con poco peso (que
según las normas no puede pesar menos de 45 kilogramos)
y ponerlo a bordo de un prototipo que cada equipo construye
con sus propias manos y sus propios recursos de financiación.
Entre los pilotos, había una gran mayoría de chicas
de todas las edades y chicos que tenían 12 y 13 años.
Los coches tienen que muy ligeros y la mayoría llevan
tres ruedas para que la banda de rodadura del neumático
sea menor y, por tanto, usen menos gasolina.
Los participantes hacen auténticas virguerías para ahorrar
en combustible. Arrancan y encienden el motor de su
prototipo varias veces durante las seis vueltas que
deben de dar al circuito, pero deben de calcular al
milímetro si los metros que van a recorrer en ‘punto
muerto’ les compensa, porque al arrancar, el motor consume
bastante. En este edición han participado un total de
159 equipos de todo el mundo, desde Arabia Saudí hasta
nosotros mismos.
España tenía tres equipos en la competición. El mejor
clasificado fue el del Instituto Alto Nalón (Asturias)
que obtuvo el puesto número 20, ya que tienen bastante
experiencia. Los ingenieros de la Universidad de Sevilla
lograron un más que honroso 87 puesto en su debut y
a los ingenieros de la Universidad de Valladolid les
acompañó una dosis gigante de mala suerte y, en su tercer
año de competición, se estropeó el prototipo en el peor
momento.
3.494
km. con un litro de gasolina
Los
ganadores fueron los participantes de la Universidad
Paul Sabatier de Toulouse, que consiguieron una media
de 3.494 kilómetros por litro de gasolina y batieron
todos los récords del Circuito de años anteriores.
Con el coche del equipo francés podríamos salir de Madrid
y llegar casi hasta San Petersburgo con un sólo litro
de gasolina. Es decir que nos gastaríamos 0,86 euros
(peajes aparte) en recorrer toda Europa.
El único problema es que tardaríamos una eternidad en
llegar, pero está claro que se puede viajar por mucho
menos de lo que habitualmente consumimos.
Gana
el que menos gasta
La
Shell Eco Marathon es, cuanto menos, una competición
curiosa. Gana el coche que menos combustible ha gastado.
La competición premia al vehículo que sea capaz de recorrer
más kilómetros con un litro de gasolina. Los comisarios
sacan la media, ya que los depósitos son mucho más pequeños
de un litro. Los prototipos pasan unos controles y unas
verificaciones técnicas en las que les miden los niveles
de combustible al principio y al final de la prueba.
Una
prueba muy universitaria
INGENIEROS
DE VALLADOLID |
Es
el tercer año que compiten y han ido mejorando
y evolucionando su prototipo. Se trata de un grupo
de alumnos y un profesor de la Escuela Técnica
Superior de Ingeniería Industrial de la Universidad
de Valladolid. Cada uno tiene su especialidad
y se encarga de una parcela del coche. Están encantados
con el diseño de su prototipo, aunque manifiestan
que “lo más difícil es conseguir patrocinadores
para ir evolucionando años tras año”. Para la
temporada 2003 están preparando un nuevo prototipo
que promete sorprender, pero por el momento es
un secreto muy bien guardado.
|
INGENIEROS
DE SEVILLA |
El
equipo de la Escuela de Ingeniería Industrial
de la Universidad de Sevilla participó por primera
vez en la competición. El equipo, compuesto por
13 personas entre alumnos y profesores, le ha
puesto ilusión y ganas al proyecto y han estado
un año y medio creando el prototipo con el que
compitieron en un rincón de una nave de la universidad.
La fabricación ha sido totalmente casera, pero
el resultado final ha sido espectacular. Intentaron
probar un motor nuevo sin válvulas en la competición,
pero al final no arrancó y salieron con el que
estaba previsto. El año que viene volverán a la
Shell Eco Marathon porque les ha encantado la
experiencia y quieren llevarse el premio a la
innovación con el motor que pretenden desarrollar
y mejorar. ¡Los sevillanos irán a por todas!
|
|